martes, 17 de julio de 2012

La educación escolar y el desarrollo sostenible


Por: Pablo Fernandez S. Un principio no escrito señala que sin educación el desarrollo sostenible no es posible. Este razonamiento es indiscutible si consideramos que una persona que no sabe leer ni escribir difícilmente pueda participar del crecimiento socio económico de un país y mucho menos impulsar la conservación del medio ambiente en el seno de su comunidad. En el siglo XXI, como nunca antes, la falta de acceso a la información se interpreta como una minusvalía que puede condenar a las personas a la segregación y a la discriminación. Voilà la importancia de comenzar a tomar en cuenta más seriamente esta problemática.

Para comenzar es importante aclarar que el acceso a la educación según la óptica ambientalista, no se restringe solo a poseer conocimientos que le permitan a un individuo escribir, leer o contar, sino que se extiende al desarrollo de una capacidad para comprender el entorno fruto de un proceso de formación inicial. En efecto, bajo esta premisa, la comprensión es necesaria principalmente para identificar los elementos perturbadores que amenazan el medio ambiente, la biodiversidad y el clima que rodean a los seres humanos, y por consiguiente, poder participar en los procesos de cambio y sensibilización derivados.

En este contexto la alfabetización es uno de los indicadores más importantes a tener en cuenta cuando hablamos de desarrollo sostenible aunque sea a menudo menospreciado sobre todo en Occidente. Pero ¿porqué es tan importante?, simplemente porque el desarrollo de un país depende cada vez más de su capacidad de generar conocimiento. En esta parte del mundo esto es evidente si subrayamos que los únicos países que se encuentran por debajo del 90% de tasa de alfabetización de adultos (Nicaragua, Haití, Bolivia y Guatemala, según la UNESCO, 2004) son a su vez los menos desarrollados de la región. Es más, en otras zonas geográficas de África, Medio Oriente y Asia meridional los datos (que pueden ser inclusive inferiores al 50% en países como Etiopia, Yemen o Pakistán) también lo confirman.

La correlación entre pobreza, PBI y baja escolarización es evidente. En la mayoría de las naciones pobres no existen políticas ni partidas económicas suficientes para sostener la escolarización de sus habitantes y por ende los problemas originados se multiplican. Esto representa un grave problema ya que la baja alfabetización en estos países es una barrera que les impide mejorar sistemáticamente su crecimiento económico y por consiguiente mejorar la calidad de vida de sus habitantes a través del desarrollo sostenible. Por desgracia, muy a pesar de los esfuerzos individuales y de los programas impulsados por las Naciones Unidas en los últimos 50 años (que han logrado avances notables en este aspecto), las cifras actuales revelan que todavía falta mucho por hacer.

En la misma línea, para entender el problema, se necesitan buenos indicadores y al referirnos a la alfabetización los años de escolarización representan la mejor herramienta para lograrlo. Partiendo de que nuestro proceso de comprensión como seres humanos es casi uniforme, es posible generalizar el hecho de que durante la etapa inicial de crecimiento se necesitan solo algunos meses para descifrar letras y palabras y no más de dos años para comprender textos y efectuar operaciones matemáticas simples. Sin embargo se requieren muchos años más para lograr una comprensión profunda de esos conocimientos que permitan desarrollar capacidades de análisis, interpretación y reflexión propias de un adulto joven. Eso se traduce indudablemente en progreso.

El peso de la escolarización en el desarrollo no deja lugar a dudas. Mientras que para algunos países africanos esta no supera los 4 años (Burkina Faso) o los 7-8 años para países del Asia meridional (Bangladesh, India), en Europa y América del Norte esta cifra puede alcanzar 16 años (Canadá). Proporcionar 16 años de educación a cada persona representa una gran ventaja, proporcionar 4 un gran problema. Los factores que sirven para explicar estas diferencias son muchos y muy variados y no están ligados únicamente al factor económico, pero son determinantes en el crecimiento. Esta realidad es más preocupante aún cuando el acceso a este derecho difiere entre sexos. De acuerdo a la UNESCO la desigualdad en el acceso a la escolarización afecta especialmente a las mujeres y de hecho, en países como Tchad, Somalia o Pakistán, el porcentaje de mujeres escolarizadas no sobrepasa el 65% respecto a los hombres.

Para el desarrollo sostenible la educación transversal es un desafío imprescindible. El rol de las mujeres en la protección del medio ambiente, la salud y el impulso económico es esencial porque son generalmente las encargadas de transmitir a los niños la adopción de costumbres y buenas prácticas de higiene. Las mujeres además participan, cuando las costumbres locales lo permiten, en todos los ámbitos económicos y sociales con gran suceso y tienden a preocuparse más que los hombres (en general) por la degradación ambiental. Asimismo, la correlación entre la alfabetización de mujeres y otros problemas ligados a enfermedades, tráfico y explotación, natalidad, etc. ponen de manifiesto la preponderancia y la necesidad de revertir esta situación y luchar por el acceso igualitario a la educación.

Uno de los objetivos para el Milenio indica que para 2015 todos los niños y niñas del planeta deberían tener los medios necesarios para acabar al menos un ciclo primario de educación. Lo cierto es que mientras las dificultades persistan y la desigualdad se mantenga el desarrollo sostenible de las naciones no podrá implementarse, al menos mientras se siga ignorando el papel de la educación en el progreso humano.

2 comentarios:

  1. Los metros, buses articulados, teleféricos y telesillas, por sus altos costos y por sus limitaciones, están siendo remplazados por sistemas aerosuspendidos más eficientes y seguros y que equivalen a las verdaderas carreteras ecológicas, que son elevadas, para cualquier topografía y para cualquier distancia y capacidad, no necesitan deforestar, ni remover tierras, ni siquiera retirar la corteza vegetal, no necesitan obras civiles, sus torres y apoyos son superficiales, sin fundaciones, son para vehículos eléctricos aerosuspendidos, inteligentes y silenciosos que desarrollan velocidades hasta de 250 Km/h., con cero accidentalidad y reciclando la energía del frenado...Y lo más increíble: son el sistema de transporte más económico que existe, desde US$ 150.000 dólares por kilómetro.
    Ya el transporte limpio está al alcance de todos los presupuestos, pero desafortunadamente, no está al alcance del entendimiento de los gobernantes y empresarios que continúan construyendo costosas carreteras con grandes perjuicios ambientales.

    tranxrail@gmail.com
    martinjaramilloperez@gmail.com
    Martín Jaramillo 314 873 17 95 Colombia.

    ResponderEliminar
  2. Que interesante información, de eso se trata, desarrollar en armonía con la naturaleza y no contra la naturaleza. Saludos.

    ResponderEliminar