miércoles, 29 de agosto de 2012

Nuestras amigas las abejas en peligro de extinción


Por: Pablo Fernandez S. ¿Quién no se quejó alguna vez de su presencia mientras disfrutábamos de un picnic? ¿quién no sufrió una dolorosa picadura o fue perseguido por ellas? Bueno, lo cierto es que las abejas han sido por siempre ignoradas y de alguna manera injustamente discriminadas por el común de la gente, a excepción de los apicultores claro esta, quiénes se benefician de ellas para producir toda clase de productos derivados de la miel. Pero…¿sabemos realmente que hacen las abejas por nosotros?

A inicios del 2011 un informe de las Naciones Unidas expresó su preocupación por la aún inexplicable mortandad masiva de abejas en varias regiones del mundo. Aunque el fenómeno afecta principalmente a Europa y América del Norte (y otros países industrializados) de acuerdo a las cifras citadas la muerte súbita de estos insectos alcanzaría el 85% en algunas regiones, produciendo el asombro de la comunidad científica y encendiendo las alertas de la FAO.

Para entender la importancia del problema basta solo recordar que mas del 70% de los vegetales que alimentan al mundo son polinizados por las abejas, lo que quiere decir que si desaparecieran la producción alimentaria mundial sufriría graves consecuencias en el corto plazo. Según cifras del informe en los últimos años las colonias de abejas disminuyeron más del 20% en Europa, 30% en Estados Unidos llegando inclusive a 85% en Oriente Próximo. Conscientes de ello varias investigaciones se encuentran en marcha para encontrar el origen de esta desaparición y no son pocas las hipótesis que se manejan.

De acuerdo a un documental televisivo reciente (ARTE) las primeras conclusiones de este trabajo indicaron que la contaminación por pesticidas podría ser el origen de la merma de estos insectos en Europa. Esta línea se basa en la prohibición de un insecticida elaborado por una empresa farmacéutica alemana luego de que fuera puesto en entredicho en su país al ser responsabilizado como causante de la muerte de miles de colonias de abejas. Al menos siete apicultores perdieron la casi totalidad de su cría y demandaron a la empresa por perjuicios. Sin embargo esta posible explicación no se aplica a todos los casos, por lo que otras líneas de investigación llevadas a cabo esencialmente por el INRS de Francia y la Universidad de Illinois enfocadas en la identificación de parásitos, virus y bacterias no han sido del todo concluyentes, aún.

Por otro lado, para los apicultores que todavía conservan técnicas tradicionales de cría y cruza de abejas el problema es otro. Durante el último siglo la industrialización ha obligado a aumentar el número de abejas introduciendo nuevas metodologías de crianza destinadas a mejorar el rendimiento. En la actualidad, no solo se crían para producir miel sino que son utilizadas como vectores polinizadores en campos de monocultivo. El más conocido de estos casos se encuentra en el valle de California donde el cultivo de almendros (especie introducida en el siglo XVIII) requiere cada año de esta masa de obreros para polinizar en tiempo y obra miles de hectáreas en solo algunas semanas. Para lograrlo, miles de colonias de abejas de todo el país son trasladadas al oeste del país alterando la fisiología y el hábitat de los insectos. La desaparición de los mismos pone en aprietos esta industria millonaria por lo que se necesitan cada vez más colonias para suplir la demanda.

Este y otros ejemplos ponen de manifiesto que el Hombre ha modificado de manera irresponsable la genética de las abejas para su propio beneficio, provocando que la abeja común Apis mellifera sea cada vez más vulnerable a enfermedades y cambios ambientales. Así lo comprueban los propios productores de “reinas”, quiénes utilizando herramientas químicas para confundir a las colonias, consiguen criar y comercializar abejas reinas en tiempo récord. Este sistema funcional por largas décadas hoy, junto a otros factores, se encuentra bajo sospecha de provocar la desaparición de estos importantes insectos.

Lo más preocupante es que en repetidos casos las muertes de abejas se han dado sin razón aparente, lo que los apicultores llaman muerte súbita. Para colmo, desde que comenzó a ser tratada seriamente esta problemática en 2006, todavía no existen argumentos sólidos para explicar que está sucediendo. Mientras tanto mucha gente desconoce que estos insectos son los grandes responsables de mantener el equilibrio en el ecosistema permitiendo la diseminación genética a través de la polinización natural, es decir, la base de la biodiversidad. El aporte de las abejas es simple: sin ellas la vida en la Tierra se vería seriamente amenazada por lo que la próxima vez, piénselo antes de destruir una colmena por diversión.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Cuando la industrialización ignora al recurso hídrico


Por: Pablo Fernandez S. El extraordinario crecimiento chino acentuado en los últimos años sigue despertando asombro en la comunidad internacional debido entre otros, a su fortaleza y gran competitividad. La admiración surge porque mientras el resto del mundo sufre por las crisis consecutivas que han afectado seriamente el desarrollo, la política de inversión comandada por Pekín se expande a cada rincón del planeta. Sin embargo, si bien en el aspecto económico las cosas parecen ir bastante bien, el elevado costo medioambiental de este auge escapa al hermetismo y a la censura e invita a la reflexión.

Recientemente uno de los semanarios más importantes de Pekín, el Xin Shiji Zhoukan, publicó un artículo sorprendente sobre la calidad del agua potable en el país en los últimos diez años. En contraposición, por así decirlo, a las cifras publicadas por los organismos públicos encargados de la higiene y el agua potable en las zonas urbanas del país, el problema se presenta sobre todo en las fábricas e industrias (que asemejan fehacientemente a pequeñas ciudades). De acuerdo a la publicación, sobre cuatro mil empresas testeadas más de mil proveen agua de calidad no conforme y lo que inquieta aún más, en las comunidades que rodean esas instalaciones el equipamiento de las estaciones de agua es obsoleto. ¿Cuántas personas se ven afectadas? Es difícil saberlo.

Por otro lado, la versión oficial, la  del Ministerio de la Protección del Medioambiente difunde estadísticas que indican que el 70% del aprovisionamiento de agua se ajusta a los estándares de calidad exigidos considerando, dentro de una escala de calidad dividida en cinco categorías donde 1-2 es agua potable y 3-5 impropia, como apta o potable el agua de consumo hasta el nivel 3 (lo que es ampliamente cuestionado por la investigación). Los datos de organismos independientes estiman que este porcentaje no sobrepasa el 50%.

Para entender el problema es necesario retroceder en el tiempo. En 1985 la pureza del agua de consumo humano en las ciudades más importantes no revestía problema alguno. En 2006 la degradación de la calidad del recurso y la naturaleza de los contaminantes empezó a encender las alarmas entre los expertos. Antaño, la contaminación era sobre todo de origen microbiano mientras que en la actualidad se debe a compuestos orgánicos solubles y trazas de metales pesados. Básicamente, hoy, en las fuentes hídricas se encuentra el producto de las industrias que han contaminado cursos de agua y los han convertido en depósitos químicos, con el riesgo que ello conlleva.

En la última década las industrias tradicionalmente localizadas en las zonas costeras se han ido trasladando a las zonas rurales del país, por la mayor parte en el oeste del territorio. Como consecuencia las napas freáticas han sido perturbadas y las técnicas de tratamiento y purificación no se han modernizado. Luego de pasar por la estación de depuración el agua es conducida por conductos hasta cada inmueble de la ciudad. La calidad se ve igualmente afectada por el mal estado de las canalizaciones lo que agrava la problemática. Esto provoca una contaminación secundaria que ha obligado al Ministerio de la Construcción a suspender varios cientos de redes de aprovisionamiento.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades por mejorar los controles con el fin de evitar un desastre ambiental los ejemplos se multiplican tanto en el campo como en la ciudad. Esto se debe a que las políticas sobre desarrollo sostenible siguen siendo aún desconocidas para numerosos empresarios locales que ignoran el alcance del impacto que provocan sus actividades sobre el entorno. El ejemplo del estado del recurso hídrico es una muestra de lo que puede estar sucediendo también con los alimentos o el aire. China es solo un caso de industrialización total, pero su suerte y la de una quinta parte de la población mundial dependen de un cambio inmediato en la regulación ambiental y en los hábitos industriales de una clase empresarial que parece desconocer su rol en el problema.