miércoles, 12 de junio de 2013

Cuando la contaminación ambiental afecta la calidad de vida

Por: Pablo Fernández S. A pesar de la gravedad de los acontecimientos medioambientales que se repiten año tras año en el mundo lejos estoy de dejar de sorprenderme. La contaminación ambiental en todas sus formas es una realidad que esta provocando enormes problemas porque ya no afecta solo el bolsillo sino la salud de las personas. Mientras los ejemplos se multiplican con o sin repercusión mediática me pregunto ¿cuánto habrá que esperar para que políticos y tomadores de decisión consideren al medio ambiente como la máxima prioridad? La respuesta parece ser por el momento: "hasta que ya no podamos aguantar más".

El problema para la gran mayoría de las personas es que el límite a sobrepasar para que se tomen acciones eficaces y contundentes al respecto lo marcan los intereses; y también aquellos que los defienden, a veces de forma ilógicamente curiosa.

El caso de la ciudad de Temuco, situada al sur de Chile es realmente emblemático. En lo que va del 2013 la autoridad ambiental local ha decretado dos emergencias y once preemergencias que implican por ejemplo, recomendarle a las personas no salir de sus casas después de la 18h00. Los niveles de contaminación atmosférica (provocados principalmente por el humo de chimeneas particulares) son tan altos que se consideran como perjudiciales para la salud. La neblina hace el resto, tanto, que la ciudad pareciera dormir cada invierno entre la bruma y el humo.

Habitada por más de 250 mil habitantes, Temuco es la capital de la comuna homónima perteneciente a la Región de la Araucanía, en la XV Región del país. Debido a su geografía, las precipitaciones se presentan todo el año con temperaturas medias que no sobrepasan los 11 grados Celsius, lo que la convierte en una zona fría y húmeda. En invierno el termómetro puede llegar marcar apenas 3 grados C.

Esta zona caracterizada por hermosos paisajes y parajes turísticos en invierno se vuelve agreste. Por tradición, comodidad y sobre todo por economía, los temuquenses utilizan leña para alimentar sus estufas y calefaccionar sus casas, por lo que su consumo se incrementa exponencialmente durante los meses fríos. La leña indispensable para combatir las bajas temperaturas se ha convertido con los años en el principal agente contaminante de la zona.

Entre mayo y agosto principalmente, miles de hogares utilizan leña para calefaccionarse al mismo tiempo por lo que miles de hogares despiden a su vez humo por sus chimeneas. La combustión lenta, producto de la leña húmeda, y el uso de estufas en mal estado o con bajo rendimiento, conforman un pack difícil de manejar. La humedad, la lluvia y las bajas temperaturas hacen el resto. La contaminación es tan elevada que para muchos temuquenses la situación se ha vuelto insostenible y las soluciones tardan en llegar.

El problema de fondo sigue siendo de índole económico. De acuerdo a las autoridades, la principal medida para descontaminar la ciudad implicaría substituir el uso de leña como combustible por gas, lo que mejoraría notablemente la calidad del aire en la ciudad. Pero en Chile el gas es bastante caro comparado con otros países como Argentina o Bolivia, por caso, calefaccionar con leña una vivienda en Temuco cuesta alrededor de 100 USD por mes, mientras que si se utilizara gas la cuenta se elevaría a unos 600 USD.

Los esfuerzos llevados a cabo por las autoridades que incluyen envolventes térmicos y reconversión de estufas entre otros, no parecen atenuar suficientemente las dificultades ambientales. En efecto, la solución si se quiere “de mayor impacto” es que el Estado nacional subsidie el precio del gas de modo que el consumo de leña disminuya drásticamente. Pero cuando se trata de dinero, el medio ambiente (y todo lo que ello conlleva) parece que tiene y puede esperar.

Es un hecho que la calidad de vida de las personas depende del medio ambiente en porcentajes cada vez mayores, porque su alteración afecta enormemente el estilo de vida y las tradiciones de una comunidad. Evidentemente los problemas son complejos y requieren de fuerte compromiso, inversión y mucha voluntad para solucionarlos, pero cuando el medio ambiente no es prioridad todo se hace cuesta arriba. Por el momento y los tomadores de decisión se dedican a buscar soluciones alternativas, los temuquenses deben esperar cada día de regreso a sus hogares recomendaciones para salir o no de sus casas ¿crees que vivir una situación similar afectaría tu calidad de vida?.