martes, 20 de agosto de 2013

El gran obstáculo de la RSE


Por: Pablo Fernández S. Sin dudas el gran obstáculo a vencer por la RSE es la difusión. En los últimos meses he comprobado personalmente como esta temática aún en plena evolución se encuentra ausente del léxico de una gran parte del empresariado regional, ni hablar de la sociedad en general. El problema es importante porque aunque queramos ignorarlo sabemos que es muy difícil consolidar una línea de conducta sustentable por parte de las organizaciones sino se cuenta con un conocimiento transversal al menos básico respecto a “qué es la RSE”, por citar un ejemplo.

Pero ¿es posible lograr un desarrollo sustentable y responsable si quiénes toman decisiones desconocen siquiera que quiere decir sustentabilidad? Difícil.

Hace unas semanas tuve la suerte de asistir a un Foro sobre negocios y emprendimientos sustentables patrocinado por la CCNRS y la Embajada de Holanda en San José de Costa Rica y algunas cosas quedaron de manifiesto, al menos para mi. Creo que esa es la parte positiva de este tipo de encuentros, que se convierten en espacios de discusión que sirven como termómetros de la realidad para aquellos que sepan escuchar con atención y sacar conclusiones. Y ni hablar si la asistencia se destaca por su eclecticismo.

Ahora bien, en primer lugar, es evidente que en nuestro continente la RSE esta avanzando, eso es cierto, pero se encuentra con obstáculos que incitan a la reflexión: ¿está avanzando en la dirección correcta? y por ende ¿hasta que punto es contraproducente que se siga considerando a la RSE como una simple moda? En efecto: un sector considerable de los empresarios, accionistas y directivos de empresas en Latinoamérica consideran que esta temática es solo una moda más, mientras que una gran mayoría ni siquiera sabe que existe algo similar. En Costa Rica más del 60% de PyMES pertenece a este último grupo.

Por otro lado no es ningún misterio el hecho de que un requisito indispensable para implementar programas exitosos de RSE es reconocer “la finalidad” de esta. Ergo, "eso o aquello" que se quiere lograr o conseguir al implementar prácticas socialmente responsables. Evidentemente, cuando se trata de responsabilidad en el desarrollo de las personas y protección del medio ambiente nos referimos a desarrollo sustentable, un concepto que sigue siendo desconocido sobre todo en el ámbito empresarial latinoamericano. Si no se conoce en que marco (desarrollo) se suscribe la RSE ni hacia adonde apunta (desarrollo sustentable) las posibilidades de éxito son mucho menores.

El problema tiene por ende un gran componente conceptual. No es posible emprender la adopción de conductas responsables en las organizaciones si no se considera el impacto total o transversal de estas acciones. Cuando se asume que una acción aislada no tiene injerencia en la generalidad se pierde de vista que estos aportes si son importantes cuando se trata de desarrollo sustentable. Esto quiere decir que la base de esta "responsabilidad" es el compromiso (antes que todo) que todos debemos asumir por formar parte de la sociedad.

Para conseguir que exista y se genere compromiso por parte de empresas, por ejemplo, para "justificar" gastos referidos con la RSE la difusión de estas temáticas es imprescindible. Simplemente no es posible lograr que esta nueva forma de visualizar el desarrollo de la sociedad avance en el camino correcto si no existen las condiciones dadas de "comprensión" de esa finalidad (desarrollo sustentable) que nada tiene que ver con modas sino, imperiosas necesidades.

Mejorar los planes de difusión y divulgación no es fácil, se requiere de mucho esfuerzo y creatividad, pero debería ser una prioridad. El camino para el desarrollo debe contemplar la creación de una base conceptual fuerte que genere compromiso real y motive la implicación de todos los sectores sociales, para que prácticas como la RSE tengan sentido en si mismas. Difundir, educar, capacitar, la mejor herramienta para derribar barreras y avanzar hacia un desarrollo sustentable.