martes, 7 de enero de 2014

Sostenibilidad y emprendedurismo: hoteles sostenibles


Por: Pablo Fernández S. En todo el mundo cada vez más personas se preocupan por mejorar su calidad de vida en armonía con el medio ambiente que los rodea. La adopción de prácticas sostenibles y responsables por parte de los consumidores ha obligado a los mercados a tomar en cuenta estas necesidades e incorporar medidas concretas para satisfacer estas demandas. En el caso del sector turismo, esa inquietud y estilo de vida han creado lo que se conoce hoy en día como “turista responsable” o “eco turista”.

En Costa Rica, país verde como pocos, las opciones en materia de servicios destinado a este tipo de visitante se encuentra en pleno auge. Motivados por certificaciones y reconocimientos impulsados por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) varios empresarios del sector se han propuesto convertir a sus hoteles en ambientes sostenibles y responsables con las comunidades donde se encuentran.

Un buen ejemplo de este tipo de servicio es el Hotel Villa Blanca en Los Ángeles de San Ramón de Alajuela. Ubicado a poco más de una hora del aeropuerto Juan Santamaría, esta iniciativa es un verdadero modelo de sostenibilidad y belleza. Inspiración pura.
 

Con una infraestructura muy sencilla, rústica y bien distribuida el hotel atrae tanto a turistas como empresas interesadas en llevar a cabo actividades para su personal con una visión mas comprometida con el medioambiente. Apenas se ingresa a las instalaciones se advierten toda clase de acciones sostenibles, desde la presencia de vacas en un paisaje bucólico, la utilización de decoración con objetos reciclados en el lobby, el manejo de desechos sólidos, hasta el uso eficiente de energía eléctrica o el sencillo pero eficaz sistema de tratamiento de aguas grises. 



De manera asombrosa, en Villa Blanca todo parece girar en torno a la sostenibilidad. Cada empleado parece conocer y respetar los criterios medio ambientales que Jim Damalas, propietario, exige en cada uno de sus emprendimientos. “Todas las personas que ingresan a trabajar en este hotel se interesan tarde o temprano por el medio ambiente y se comprometen con su filosofía” nos comentaba Paula nuestra anfitriona. Todo en el entorno parece encajar por su sencillez, al punto tal de olvidar rápidamente que se trata de un hotel.



Y lo pudimos comprobar en cada posta, desde el encargado de reciclaje hasta los meseros del restaurante que produce sus propias legumbres, en un invernadero muy bien surtido.

Para Alejandra Ávila, asesora de Jim, el éxito de este tipo de inversión radica también en la participación y desarrollo de la comunidad. Como parte de su responsabilidad social, el impulso al desarrollo sostenible es una de las características más notables promovidas por Greentique Hotels S.A. (sociedad propietaria de los hoteles Villa Blanca, Si Como No y Águila de Osa). “La gran mayoría de los empleados de cada hotel pertenecen a las comunidades donde se desarrollan sus servicios, incluyendo a entornos familiares y generacionales”. El hotel trabaja con su comunidad e integra a sus habitantes (sobre todo a los niños) en sus actividades de concientización ambiental y desarrollo.

Al caminar por sus instalaciones también es posible visitar un centro de investigación que promueve la actividad científica en la región bosque nubosa y acoge tanto estudiantes de universidades como investigadores de renombre. En el lugar es posible conocer especímenes de la zona, obtener información taxonómica y guías ilustradas. 



Los guías encargados de su mantenimiento se encargan de hacer visitas al bosque y acompañan a los turistas amantes del avistamiento de pájaros, aprovechando la ubicación privilegiada del hotel. 

Vale la pena. A pesar de que este tipo de emprendimientos requiere de mucho esfuerzo, paciencia y sensibilización, los resultados pueden ser muy satisfactorios. En efecto, muy a menudo aquellos que trabajamos en este tema olvidamos que uno de los pilares de la sostenibilidad no reposa solo en la parte ambiental sino en la capacidad de generar recursos que permiten afrontar los vaivenes de la economía y sobrevivir en el tiempo. La sostenibilidad forma parte de la estrategia de negocio, incidiendo directamente en la viabilidad de la empresa.

El Hotel Villa Blanca se ha convertido en un ejemplo nacional e internacional que apunta a generar recursos económicos en armonía con el medio ambiente y de forma responsable con la comunidad que lo rodea. Este tipo de emprendimiento que hoy apunta a un sector turístico reducido pero en pleno crecimiento, es un modelo de adaptación a los cambios sociales e iniciativas de desarrollo que en un futuro muy próximo serán reglamentadas, exigidas y beneficiadas. Al fin y al cabo la sostenibilidad ya no es el futuro de los negocios, es el presente.