martes, 9 de diciembre de 2014

Integrando la RSE en la empresa: el ejemplo de los proyectos de energías renovables

Por: Pablo Fernández S. Sin dudas, uno de los mayores problemas del éxito de la RSE sigue siendo su integración plena en las actividades de una organización. En cada encuentro, seminario o conversatorio sobre la temática, sus promotores siguen señalando que este factor relevante es el mayor desafío que enfrentan las empresas para lograr convencer no solo a sus accionistas sino, sobre todo, a su propio personal. En consecuencia, si las propuestas no son integradoras y transversales, la visión y el compromiso empresarial se diluyen hasta la indiferencia.

La clave para no promover una RSE estéril y sin resultados es proyectar el compromiso de la empresa en cada actividad productiva sin forzar su inclusión. La idea es crear valor desde el inicio y a lo largo de un proyecto, no solo en etapas que dificulten la integración de los resultados en la estrategia. Cada organización sin importar la actividad que desarrolle, es capaz de crear buenas alternativas para su beneficio y el de sus partes interesadas.

Un buen ejemplo se presenta en el sector energético, sobre todo en aquellas empresas que desarrollan proyectos de energía renovable. Este sector productivo en pleno auge suele ser muy competitivo y lograr diferenciarse del resto es por demás complicado, ya que su core business es por demás un buen aporte al desarrollo sostenible en si mismo. Digamos que, de alguna manera, la imagen de estas compañías tiene buena aceptación y cabida en la sociedad, la cual premia el esfuerzo de las mismas con una buena reputación. 

Sin embargo, desde adentro de estas organizaciones no suele ser tan fácil y redituable ser un buen alumno de la sostenibilidad. Por el contrario, trabajar en proyectos de energía renovable de alta envergadura significa tener que lidiar con múltiples actores sociales y mediar con todo tipo de organismos gubernamentales y factores de bloqueo. Además, el cumplimiento de ciertas leyes y la intervención, aunque escasa y de bajo impacto en el medio ambiente, siempre es y será objeto de controversia.

Pero esta situación significa también oportunidad. Tejer relaciones cordiales con las comunidades y sus dirigentes políticos permite crear estrategias integradoras que pueden inclusive mejorar otros aspectos socio ambientales de manera indirecta. Estos proyectos crean espacios para discusión y participación de distintos sectores sociales quiénes suelen manifestarse y proponer acciones derivadas de gran beneficio. De igual manera, tanto dirigentes políticos como funcionarios públicos tienen la posibilidad de acercarse más a las comunidades y conocer más a fondo sus necesidades. Todos pueden beneficiarse.

El desarrollo de un proyecto puede convertirse entonces en un buen laboratorio para acciones de RSE. Cada acción bien encaminada puede traducirse en un paso más hacia la concreción del mismo. Cuando las personas son involucradas y tomadas en cuenta para buscar alternativas de desarrollo, tarde o temprano se interesan por participar tanto de forma individual como a través de sus representantes. Las acciones resultantes tenderán a ser más efectivas y de mayor impacto positivo no solo para el proyecto, sino para las instituciones públicas, el gobierno, funcionarios públicos, asociaciones o juntas vecinales, etc.

Una estrategia de RSE integradora puede ser una herramienta poderosa para una empresa que desarrolle proyectos de energía, siempre y cuando los principios del desarrollo sostenible y la corporética premien sobre los comerciales. El punto es saber utilizar las dificultades del factor "multi stakeholder" para brindar soluciones de alto impacto que unan necesidades propias con las de los actores sociales externos.

Las dificultades existen claro esta, pero es posible transformar algunos factores de bloqueo en excelentes puentes de trabajo entre grupos de interés en los cuales las empresas pueden de hecho, transformarse en facilitadores e impulsores de diálogo entre las partes. Con una buena filosofía de responsabilidad social las opciones de éxito en el desarrollo de proyectos son mayores, y más teniendo en cuenta que el fortalecimiento de la idea a lo interno se logra, con los propios resultados.

Una empresa que considere a todos sus partes interesadas relevantes durante el proceso puede obtener grandes beneficios.