miércoles, 7 de enero de 2015

Sostenibilidad y RSE: Tres razones para un gran año

Por: Pablo Fernández S. Después de un año difícil en muchos aspectos para PyMES y grandes empresas de la región, se asoman buenas noticias, en el 2015 hay buenas perspectivas para que la luz alumbre el camino. Esta afirmación que, nada tiene que ver con predicciones del horóscopo, responde solo a la continuación de una tendencia que este nuevo año podría consolidarse. Y es que a pesar de las últimas crisis la disposición en materia de sostenibilidad y RSE no cambió (ni lo hará), más organizaciones se sumaron y los reportes son cada vez de más calidad.  Sin duda un nuevo enfoque de desarrollo se está imponiendo, y motivos para creerlo sobran.

Pero al margen del nivel de reportes de sostenibilidad, certificaciones y objetivos alcanzados particularmente, lo importante en el fondo es que más tomadores de decisión se están convenciendo del impacto de la RSE en sus estrategias. Esto quiere decir que con el tiempo el convencimiento de los directorios se ha ido consolidando, y esto se traduce en más apoyo y sobre todo más presupuesto. Por fin la realidad marca que las pequeñas y medianas empresas están empezando a ver los beneficios de la responsabilidad social, y la percepción de filantropía va quedando cada vez más lejos.

En este aspecto las empresas, sobre todo las grandes, a través de sus reportes y campañas de comunicación están empezando a comunicar, sobre todo, sus logros en  materia de sostenibilidad, algo que demuestra que los resultados ya están siendo interiorizados de forma positiva. Si bien no suelo referenciar datos específicos (por varias razones) para mayor información invito a revisar el último anuario de Corresponsables, en el cuál colaboré para su edición Iberoamérica hace dos años, y que tuvo su primera edición en Chile en 2014.

Ahora bien, las razones por las que creo que este año será muy bueno para la RSE en nuestro continente se podrían justificar básicamente con tres palabras: innovación, consolidación y comunicación.  En el 2014 muchas empresas pusieron a prueba sus programas en medio de la tormenta global y los resultados, al margen de las típicas excepciones a la regla, mostraron que ser responsable y sostenible simplemente “paga”. Entonces si la tendencia es positiva ¿qué caracterizará a los programas o proyectos de RSE que van a sobresalir en 2015?

Innovación. En principio, ante una disminución (nuevamente) de los presupuestos para gestión e inversión en la mayoría de las grandes empresas para 2015 los programas que se impondrán serán los más innovadores. Y este no es un dato menor. Durante muchos años las viejas prácticas de RSE en las organizaciones estuvieron apegadas a acciones clásicas destinadas a satisfacer a sus grupos de interés principales, y sin salir más allá del anillo de primer alcance. Pues bien, replicar y copiar ideas no será recomendable de ahora en más, y la razón es que habrá que maniobrar con menos recursos y mucha más presión. Menos presupuesto significa también oportunidad, oportunidad para ser más creativos y tejer alianzas con actores clave más cercanas y dinámicas. Esto provocará invariablemente que aquellas acciones con mayor impacto y menor presupuesto se destaquen sobre el resto, y serán bienvenidas.

Consolidación. Los índices de crecimiento y confianza para las empresas sostenibles, responsables o éticas, indican la importancia de otorgar valor agregado a las actividades productivas. Estudios importantes como los del MIT Sloan Management Review confirman que los gerentes y ejecutivos de las empresas más importantes del mundo consideran a la sostenibilidad como una herramienta más para generar valor a sus estrategias de gestión. Y si bien las restricciones presupuestarias suelen imponerse aún para afianzar los programas en este sentido, nadie se imagina siquiera que su empresa no realice acciones de RSE, ni integre los rankings de sostenibilidad. Por tanto, la consolidación de los proyectos de sostenibilidad en marcha (y esto incluye todo el proceso, desde la administración, creación de departamentos, contratación de personal, hasta las acciones en si mismas) será una marca registrada del 2015.

Comunicación. Durante los últimos 5 años el presupuesto de las organizaciones se ha incrementado notablemente en las áreas de comunicación, marketing y RSE. La necesidad de difundir los resultados de los programas de compromiso con partes interesadas se ha convertido en una apuesta a seguro, con resultados que agradan a clientes, proveedores, directorio y accionistas. Lo cierto es que todos quieren pertenecer o estar ligados a una empresa responsable y con buena imagen, y más cuando los beneficios se pueden cuantificar e internalizar. Por esta razón, y ante tantas perspectivas de consolidación de programas e innovación en materia de ideas de proyectos, la comunicación jugará un rol más que trascendente para capitalizar todos estos avances y divulgar sus resultados.

Evidentemente, aquellas empresas que logren comunicar mejor sus logros serán las grandes triunfadoras en materia de sostenibilidad para este y los siguientes años.
Por lo pronto, y ante los desafíos de un nuevo año que se avizora complicado en el terreno económico, energético y geopolítico mundial, el panorama para la sostenibilidad y la RSE está despejado, con un largo camino por delante y con cada vez menos nubes en el horizonte.